lunes, 12 de marzo de 2018

LA LLAMADA DEL BOSQUE



LA LLAMADA DEL BOSQUE


He disfrutado con la lectura de dos libros que tratan sobre naturaleza, ecología y medio ambiente: Sonata del bosque, de Joaquín Araújo (Ediciones Tundra, 2014) y Una temporada en Tinker Creek, de la escritora norteamericana Annie Dillard (Premio Pulitzer al mejor ensayo en 1975, Errata Naturae 2017, traducción Teresa Lanero Ladrón de Guevara). Hallé ambos libros en la Biblioteca Pública Fernando de Loazes de Orihuela: el primero por puro azar; el segundo gracias a la recomendación de mi amiga Natalia Carbajosa.

Araújo, periodista y emboscado naturalista plantador de árboles, se basa en la estructura de una sonata musical para narrar con desparpajo y estilismo el ciclo de la vida en un bosque desde el orto hasta el ocaso, o lo que es igual: desde la primavera hasta el invierno. Aquí el autor da rienda suelta a su vocación de poeta y todo el libro se puede leer como un canto coral o “como un poema en prosa desmedido” según de Araújo, si bien a este extremado lirismo se le ve a veces el andamiaje retórico. A pesar del entusiasmo y los conocimientos que derrocha el autor, su prosa lírica no está exenta de manierismos y recurrencias previsibles. No obstante, hay imágenes hermosas y brillantes, símiles, paralelismos y metáforas originales, sinestesias atrevidas y otros recursos literarios bien engarzados. Para Araújo la naturaleza es un todo armónico amable y acogedor, una generosa explosión sin límite de feracidad y sensualidad, una oda a la belleza, y es por ello que escribe desde una plenitud exultante y agradecida cuasi franciscana. 
            El libro de Annie Dillard, novelista y poeta, es otra cosa y confieso que me ha impresionado más hondo, seguramente porque me identifico en mayor medida con la autora. Su lenguaje es sobrio certero, preciso. Dillard cuenta su ambigua relación con la naturaleza refugiada en un valle de la cordillera de los Apalaches, junto al arroyo Tinker. Escrito hace más de cuarenta años, es un libro con una gran carga humanista que no ha perdido vigencia alguna y sorprende, entre otras cosas, porque es una obra inclasificable que difícilmente se aviene con la función clasificatoria de los géneros literarios y las disciplinas del conocimiento: ¿novela, libro de autoficción, memorias, diario, un gran poema en prosa? ¿Literatura, ciencia, filosofía? Creo que todo a la vez.

lunes, 5 de febrero de 2018

LA MIRADA PERDIDA de Alejandro López Pomares

La editorial Celesta edita la opera prima de Alejandro López Pomares


MI NOVELA DE TRAMA FRGAMENTADA, O MÁS TODAVÍA, DILUIDA, PERSIGUE DESESPERADAMENTE LA IMPLICACIÓN DEL LECTOR EN LA CREACIÓN DE LA OBRA




La madrileña editorial Celesta ha publicado en su colección letra Alef  La mirada perdida, opera prima de Alejandro López Pomares (Orihuela, 1983), novela hermosa y arriesgada por su complejidad estructural y la ausencia de un argumento definido, sujeta a una multiplicidad de contextos y personajes que se cruzan y al uso de planos superpuestos y yuxtapuestos en texturas poéticas fragmentadas. Se hace difícil (diría imposible) apreciar esta novela si se trata de leerla como un texto lineal con su presentación, nudo y desenlace. No tiene nada que ver con las novelas más premiadas y reconocidas que exploran el terreno del realismo más estricto, la temática histórica o el paisaje fantástico próximo al boom del realismo mágico.

lunes, 15 de enero de 2018

"Perplejidades y certezas": El universo poético del pensamiento


Perplejidades y certezas
El universo poético del pensamiento

La poesía es un abrirse del ser hacia dentro y hacia fuera al mismo tiempo. Es un oír en el silencio y un ver en la obscuridad.
María Zambrano, Filosofía y poesía.

Lo propio del mundo intelectual es de estar siempre impulsado por el mundo sensible.
Paul Valéry, Cuadernos.


Cuando conocí a José Luis Zerón Huguet, hace ya algunos años, la admiración que sentía por su obra no hizo sino crecer, pues comprendí al instante que en él se aunaban dos cualidades muy difíciles de encontrar en una misma persona: la excelencia literaria y la humana.
Porque si resulta admirable hallar una obra brillante, honda, dueña de un universo propio y de una ética insobornable, no lo es menos descubrir tras ella a una persona humilde, generosa y empática, poseedora de una extraordinaria sensibilidad y de una gran calidad humana. Valores que siempre he considerado subversivos, y quizá ahora más que nunca.
José Luis posee una trayectoria fundamentalmente poética; la poesía es la fuente principal de la que bebe, tanto su obra como su persona, pero el océano de su creatividad se nutre de otros muchos ríos.

miércoles, 3 de enero de 2018

Dos poemas de "Perplejidades y certezas"




LOS HUERTOS


I


Nombra, demiurgo, el paisaje y dótalo de un grado de existencia humana. Arráncale la primera palabra a la naturaleza, que la oscuridad está llena de invocaciones. Hay caminos ilímites que se bifurcan y se extienden en las sonoridades de la creación. Muéstranos el laberinto donde los árboles frutales ascienden para cercar y retener la noche. Vamos, nombra ya lo que nuestros ojos ansían.

II


Escuchamos los murmullos de alguna voz soterrada en el oscuro caserón. Evocamos entonces presencias en las ruinas donde las hierbas venenosas conviven con el árbol sagrado.
           
Ya no hay nadie, pero a veces todavía percibimos el rumor vivo de la savia del sueño. Las lámparas del silencio convocan todo lo frágil y los ojos acechadores ven en lo oscuro la inagotable sorpresa de sus anhelos.

III


Detrás de los cipreses las luciérnagas exhiben una dulzura esmeralda que lleva toda la impronta de la caducidad. Las hebras de luz danzan hurañas y apetecibles en los recovecos del laberinto, donde las esfinges vigilan el sueño. Hay en nuestra memoria un grito de angustia por todas estas insignificancias que habrán de desvanecerse como un misterio de imposible solución.



LA MURALLA


En los huertos de la ciudadela sueñas con balcones suspendidos más allá de tu límite. Disfrutas la bonanza de un tiempo pleno de nostalgia y cercanía. Tus recuerdos son tus semillas. Buscas el umbral que la esperanza te promete. Tras estas murallas cubiertas de jazmines, la lavanda esparce su iris violeta y los frutos de árboles que no conoces caen en las cunetas de los campos que esconden sus extensiones. La esperanza es una engañosa amanecida de pájaros libres sobre los pastizales ocultos. Evitas la audacia de una huida imposible: la fuga en el fango es un regreso precipitado. No se sale nunca, se vuelve eternamente. Desde aquí hablas a lo que florece, pero te escucha lo que se marchita con sus gritos de alborada. No hay salida, no se sale nunca; en la habitación de los desvelos ninguna aurora está exenta de cadáveres. El mundo se encuentra en estos muros espesos donde la noche arbitra. Y tú, pendiente sólo de una impaciencia: la de progresar en los escollos contando los pájaros que vuelven con la alegría inquieta de un futuro de ríos y alamedas.




*Dos poemas de Perplejidades y certezas, Ed. Ars poética, 2017. 
Colección Carpe Diem coordinada por Ilia Galán.
Se puede pedir en librerías o conseguirlo a través de www.arspoetica.es




jueves, 5 de octubre de 2017

LA ARMONÍA DE LOS CONTRARIOS


LA ARMONÍA DE LOS CONTRARIOS


He terminado la lectura de La música invisible. En busca de la armonía de las esferas, del musicólogo italiano afincado en España Stefano Russomanno. Me ha encantado. No es un ensayo académico dirigido a otros especialistas ni un texto ligero de divulgación, sino un libro culto, denso, inteligente, elegante, distendido, sin asomo de pedantería, escrito con un estilo poético amable y bellísimo y unos recursos íntimos muy pertinentes (todos los capítulos empiezan con un párrafo autobiográfico). En el campo de la musicología solo conozco a un autor capaz de seducir con un sólido nivel literario a muchos lectores, incluso a los no aficionados a la música, me refiero al célebre crítico musical estadounidense Alex Ross. Pero diría que Russomanno (a mí ya me cautivó con sus críticas musicales en el suplemento ABC Cultural), va aún más allá en La música invisible. Su amplitud de miras abarca territorios enigmáticos relacionados con la metafísica, la mística, la numerología, la cosmología, y le permite adentrarse con solvencia en el campo de la filosofía, la literatura, las artes plásticas, la historia y la ciencia. En el párrafo final del preludio, escribe el autor: “Esta música invisible, cosida en el reverso de la música que oímos, no envuelve solo los planetas, las estrellas y el cielo, sino todo lo existente, incluido nosotros. El presente libro es en buena medida el relato de las escuchas, las lecturas y las experiencias que me han puesto sobre la pista de la música invisible”.

sábado, 9 de septiembre de 2017

TRES ENTRADAS DEL DIARIO "A SALTO DE MATA"

TRES ENTRADAS DEL DIARIO 
A SALTO DE MATA
(Enero-julio 2017)


En la tele habla un científico acerca de los nuevos avances en biomecánica y biogenética y vaticina que el gran reto de la ciencia es alargar el máximo la esperanza de vida humana hasta alcanzar niveles cercanos a la inmortalidad. El autor del reportaje afirma que el nuevo hombre estaría liberado de las supersticiones del mundo espiritual y de las servidumbres de la objetividad. Algo parecido dice el profeta laico Nuval Noah Harari en su libro Homo deus.

miércoles, 12 de julio de 2017

RECOMENDACIONES PARA LEER ESTE VERANO


RECOMENDACIONES PARA LEER ESTE VERANO


Poesía


-La impedimenta, Alberto Chessa, Huerga & Fierro editores/poesía, 1917
-Octubre, noviembre, diciembre, Ana Blandiana (traducción de Verónica Patea y Natalia Carbajosa) Editorial Pretextos, 1917.
-Historial, Marta Agudo. Calambur Editorial, 2017.
-No estábamos allí, Jordi Doce, Editorial pretextos, 2017.
-Días comunes, José Antonio Fernández Sánchez, Libros al Albur, Sevilla, 1917.